Causa Curas de Chamical
Causa: N° 361-E-2.009 caratulada como “Estrella, Luis Fernando y otros Homicidio Calificado Reiterado, Privación Ilegítima de la Libertad seguida de muerte y Tormentos”
Víctimas: Carlos de Dios Murias – Gabriel Longeville
Acusados: Luciano Benjamín Menéndez (Jefe de Tercer Cuerpo del Ejército) – Luis Fernando Estrella (Segundo Jefe de la Base Área de Chamical) – Domingo Benito Vera (ex Comisario de Chamical)
Tribunal: Dr. José Quiroga Uriburu (La Rioja); Dr. Carlos Lascano (Córdoba) y Dr. Jaime Díaz Gavier (Córdoba); en carácter de Jueza sustituta la Dra. Karina Rosario Perilli
Fiscalía: Darío Illanes (La Rioja) y Carlos Gonella
Querella: las Dras. Viviana Sonia Reinoso, Adriana Mercado Luna, Cristina Beatriz Herrera y María Elisa Reinoso en representación de la querellante particular, María Cristina Murias; Dres. Guillermo Andrés Díaz
Martínez, Bernardo José Lobo Bugeau, Pablo Ramiro Fresneda y Farías Barros en representación de la Secretaria de Derechos Humanos del Estado Provincial de La Rioja.
Defensa: Dr. Carlos Cáceres, como letrado defensor del imputado Luciano Benjamín Menéndez, el Defensor Público Oficial Subrogante, Dr. Juan Miguel De Leonardi, como letrado defensor del imputado Luís Fernando Estrella y los Dres. Sebastián Alfredo Chiavassa y Juan Carlos Pagotto, como letrados codefensores del imputado Domino Benito Vera.
El 18 de julio terminada la misa dominical celebrada en la Parroquia “El Salvador”, los religiosos cenan en la casa de las Hermanas Josefinas que se ubicaba detrás de la capilla. Allí, mientras se encuentran realizando la sobremesa, golpean la puerta dos hombres que se identificaron como miembros de la Policía Federal mientras otros dos aguardan en el auto. Estos “policías” les dicen a los curas que los necesitan en la Ciudad de La Rioja para tomarles una declaración por algunos presos que habían sido llevados desde Chamical. Entre esos presos, ellos sabían que se encontraba su Intendente Luis Alberto “Chacho” Corzo y el sacerdote del pueblo vecino de Olta, Eduardo Ruiz. Esta no era la primera vez que a Gabriel y a Carlos los citan las fuerzas de seguridad. En otras oportunidades, habían sido citados a la Comisaría 1° y al CELPA (Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsado) en Chamical donde habían sido interrogados, incluso, por más de 12 horas. Esta manera de operar, preparó el terreno para que los sacerdotes no tomen mayores recaudos al aceptar ir con ellos. Así es como se dirigen a la Casa Parroquial para retirar algo de ropa que les iba a permitir quedarse en la Ciudad por unos días y participar de una reunión diocesana. Mientras preparan todo y se despiden de la gente cercana, se lleva a cabo la tradicional función del “Cine Apolo”. Pasadas las 21:30 hs, después de despedirse de las Hermanas y de decirles que ante cualquier problema se comunicaran con el Obispo, los sacerdotes suben al vehículo que los estaba esperando. Pero contrario a lo pactado, el auto cambia de rumbo, dirigiéndose por la ruta 38 en dirección opuesta a la Ciudad de La Rioja.
Mediante el engaño argumentado precedentemente, los causantes N.N. perfeccionaron el secuestro de los sacerdotes, para trasladarlos ya privados de su libertad a bordo de un automóvil marca Ford Falcón color azul noche, el cual carecía por aquel entonces de chapa patente colocada. Y en lugar de dirigirse a la ciudad Capital, fueron hacia Guarnición Aérea de Chamical y CELPA 1, lugar en que los sacerdotes fueron sometidos a severo interrogatorio por su militancia , vinculación con Angelelli y Puigjané además de ser sometidos a malos tratos y torturas tanto físicas como psicológicas, participando activamente en «esta sesión» Sánchez , Lapellegrina, del comodoro Aguirre, vice comodoro Luis Fernando Estrella, del general de brigada Jorge Malagamba, de los policías Domingo Benito Vera, Juan Carlos Romero, y de otras personas pertenecientes al grupo operacional; posteriormente procedieron junto al resto de los imputados, a conducir a las víctimas hasta un descampado colindante a las vías férreas, a unos siete kilómetros en dirección sur desde la ciudad de Chamical, sobre el costado derecho de la ruta N° 38, en el Paraje conocido como Bajo de Luca y trasponiendo el terraplén por el cual se erigen las vías del ferrocarril que corren paralelas a las mismas. El ensañamiento mayor estuvo con Fray Carlos a quien le apuntaron al rostro y le dispararon con un arma de mayor calibre, dejándolo irreconocible.
Su búsqueda dura dos días y sus cuerpos son encontrados por obreros ferroviarios el 20 de julio.